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jueves, 7 de mayo de 2026

"Música de Goles" por RATONCITO PÉREZ / Exhibición Gráfica en Garros Galería

 Inauguración Sábado 30 de Mayo del 2026 a las 18 hrs.

(Abierta al público del 30 de Mayo al 30 de Junio del 2026)



Música de Goles.

(Exhibición gráfica)

por. - RATONCITO PÉREZ.

 

A riesgo de caer en el lugar común de escribir de manera general sobre el juego del futbol cuento mi propia experiencia, pues no es lo mismo, aunque sea igual. 

 

Mi abuelo paterno, José Antonio Pérez, nacido con el comienzo del siglo XX en Córdoba, Argentina, era doctor y vivió exiliado en los Estados Unidos de Norteamérica durante la Segunda Guerra Mundial. Fue un hombre al que nunca tuteé y, de quien se sabía, se fue con amigos por el Río de la Plata al Estadio Centenario, con el firme propósito de asistir a la final que disputaba Argentina en el Mundial de 1930, en Montevideo. De regreso de Uruguay, lo abandonó la segura convicción juvenil en el futuro, viendo cómo una muy nueva y originalísima idea para hacer del mundo algo más pequeño y habitable se corrompía definitivamente por las intenciones de un Benito Mussolini en la Italia de 1934, evidenciando la demagogia uruguaya de acoger la primera copa del mundo, aduciendo el centenario de su independencia. Para él, por ese entonces, todo era uno y lo mismo en comparación con la velocidad trepidante de este milenio, y en 1939 se radicó en Estados Unidos de Norteamérica con su familia. 

 

Mi papá, de destino arqueólogo exiliado en México, me explicó de visita en las ruinas prehispánicas de Oaxaca, el sentido del juego de pelota donde sólo los vencedores del encuentro ganaban su lugar en el "paraíso" en un merecido sacrificio ritual. Con esa misma lógica, cuando veíamos en televisión algún encuentro de la selección argentina o mexicana, él ocupaba el lugar de quien espera enfrentarse a un excelente equipo del que conviene aprender a superarse a uno mismo, que es, finalmente, de lo que se trata ganar, y no que los otros pierdan. Esperaba un juego con reglas como en la vida.

 

Mi hermano, periodista y padre de un niño, había tenido la quinceañera ocurrencia de comprar, con el cambio restante de las compras del supermercado que teníamos a nuestro encargo cada semana, un juego de mesa "Chuta-Gol" que anunciaban hasta bajo las almohadas. Evidentemente, yendo contra cualquier lógica de la economía familiar, compramos el fantástico juego y los castigos consecuentes de una madre abnegada. Lo que yo puedo aducir a su favor es su convicción por un fútbol para todos, un juego que por ese entonces ya había trascendido más allá de la cancha y el balón, que bien podía haberse tratado del tenis, el ciclismo, etc., pero que históricamente fue el fútbol. Es su concepto de por qué, así como hoy son las cosas, tal vez ya no lo sean mañana... esperando jugar pimpón.

 

El Mundial México 1986 trajo para mi, un niño de 12 años, una pertenencia simbólica por primera vez. Es politiquería creer que los pueblos hospitalarios que acogen a los desplazados pasan a la historia encomiados por su humanitarismo, el desarraigo es difícil siempre. Para conocer el futbol hay que verlo a través de historias personales, eso es la Música de Goles.












jueves, 23 de octubre de 2025

"Fútbol" en El Rizo Robado.

 


Quisiera compartir aquí el enlace a la revista El Rizo Robado que publicó en su número de octubre un breve texto mío sobre fútbol, ojalá les interese:

https://www.elrizorobado.com/textos/2025_58_oct/2025_58_perezaguad_futbol.html


Texto que propone una mirada sobre el fútbol como un fenómeno global que sirve de espejo y catalizador de la política, la globalización y los paradigmas sociales, y que, también, puede ser un motor para el cambio social, promoviendo la inclusión, la lucha contra el racismo y la integración de comunidades.


miércoles, 26 de junio de 2024

"Fútbol."

 


"Cada música tiene el gobierno que se merece."
                                                        Pascal Quinard

(Autorretrato "Yo a 8 años", año 1982) ®


En el año 1985 el terremoto que sacudió para siempre México y el mundo del fútbol, invocando a los espíritus mordaces de la cancelación del evento, fue el motivo por el que escogimos para nombrar a nuestra representación del torneo de fútbol de ese mismo año (sólo después de que la dirección escolar de la primaria diluyó la controversia por nuestra cruenta preferencia): Sismos.

El Mundial México '86 lo ganó Argentina y nosotros, desde la última fila del colosal Estadio Azteca, gracias a lo que el ingenio y la economía familiar nos supo generosamente brindar: dólares cash in situ para negociar con revendedores de boletos.

Llegaba el año 1990 y todavía La Guerra por las Malvinas asociado a la Mano de Dios era un detalle más bien anecdótico que otra cosa, lejos aún de la cruda realidad de los trotes políticos del Mundial Argentina 1978. Pero también en 1990, la Argentina fue el único país latinoamericano que formó parte de la coalición internacional que invadió Irak en la "Tormenta del Desierto" y estuvo al frente de la  operación nombrada como "Alfil".

En julio de 1994, un ataque terrorista en Buenos Aires contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) causo la muerte de 85 personas y cientos de heridos. Dos años antes, la embajada de Israel en Argentina, sufrió un atentado similar. En 2006 se acusó formalmente al gobierno de Irán de planificar los crímenes motivado por la participación argentina en la Guerra del Golfo.

Después de la victoria en Qatar de "Los Acólitos de Lionel" y con el próximo mundial en puerta compartiendo sede México, U.S.A. y Canadá, creo poder justificar plenamente la urgencia de mi publicación.

El fútbol es la continuación de la guerra por otros medios y está íntimamente ligado a la historia.La virtualidad de la guerra no es, por lo tanto, una metáfora. Es el pasaje literal de la realidad a la ficción, o más bien la metamorfosis inmediata de lo real en ficción. En Estados Unidos donde el fútbol no tiene tantos seguidores, el cine se convierte en el paradigma de lo simbólico.  

Capitalismo, mercantilización, colonialismo, nacionalismo, psicología de masas, patriarcado y codificación legal de la violencia son sin duda motivos por los que el fútbol está desapareciendo. El fútbol lo absorbe todo dentro de su plenitud y, en consecuencia, se expulsa a sí mismo. El fútbol no es lo que nosotros pensamos, por el contrario, es lo que nos piensa. De ahí que el comportamiento racional deje de ser rentable y, tal vez, sea por esta razón que para muchos la experiencia futbolística puede ser evocada de manera casi mágica. La globalización y el capitalismo galopante han contribuido al mismo fenómeno, transformándolo en  pura mercancía que inspira deseo, una coartada para enmascarar el hecho de que todo el contexto de la vida ha sido equiparado al fútbol. 


Epílogo: El tedio político es horroroso casi siempre pero a la presidencia de México, por primera vez en muchos años, no le interesa ni puede con el fútbol del equipo Argentino... descansa en paz Diego Armando Maradona.




 
( Yuyu para Qatar 2022) ®