viernes, 10 de abril de 2020

¡¡Devuelva el dinero, King Crimson, yo no pagué por esto!!.



Nací en Buenos Aires, Argentina, en el verano del año 1974. En el año 1977, mis padres se refugiaron en México, a raíz de la feroz persecución ideológica desatada tras el golpe militar de 1976 en Argentina. 
   Las nuevas coyunturas que permitieron a mi familia continuar unida en México, fueron distintas para cada uno de los miembros que la formaban, hasta el retorno de la democracia a la Argentina en el año 1983 que saldó nuestro compromiso en el destierro.
   Ingresé a la Universidad Nacional de las Artes en la Ciudad de Buenos Aires en 1993, concluyendo mis estudios en tiempo y forma en 1999. En el año siguiente, de regreso a la Ciudad de México y de la mano de los progresos democráticos en el país, desarrollé mis aptitudes artísticas en ámbitos laborales diversos.
   Siempre a la par de las circunstancias políticas y de nuevos medios para la creación estética, con sus constantes requerimientos de actualizaciones, he continuado mi instrucción para completar mi formación profesional, participando en cursos, talleres y encuentros de diversa índole con diferentes maestros e instituciones.
   Mi trayectoria como artista incluye exposiciones colectivas e individuales en México y el extranjero, entre disímiles dinámicas y contextos, tanto en galerías privadas como en espacios públicos e instituciones de carácter oficial; con énfasis particular en las expresiones gráficas y sus distintos medios técnicos.
   
México / Ciudad de México / Col. Roma Norte / miércoles / 11 / Marzo / 2020

viernes, 31 de enero de 2020

domingo, 3 de noviembre de 2019

Festival de Artes Amatorias (Madrid, 2019): Serie "Autorretrato" / Gráfica Digital / Ciudad de México.

Festival De Artes Amatorias
-Hoy es 2030-







 “Autorretrato”.

Camilo Pérez Aguad


En estos albores al año 2030, habría de incluirse entre las Artes Amatorias, la risa. Hasta el hartazgo, llevándola al lugar común. El animal que ríe y del que siempre nos percatamos como seres humanos, quedó rezagado “en la evolución tecnológica del S. XXI”; no tanto por la efectividad en el tiempo y en el espacio sino, más bien, en la sobrevaloración del devenir alcanzado cómo todos hemos convenido “cotidianamente”.    
   Reír es un trauma físico mas o menos inocente y como lo que es, olvidamos las circunstancias que nos afectan porque preferimos un chiste para aliviar la carga de todos los días sólo unos pocos segundos. 
   Nuestros ordenadores electrónicos o computadoras “contienen” esa ambigua particularidad de “tener siempre la razón”, como sugirió Issac Asimov en algún escrito. Pero la sensibilidad humana también tiene siempre la razón (y eso está en otro escrito de Sigmun Freud) y fue la desazón de muchos, pero más de ellas que de ellos, sin embargo. Porque la mujer es cómo es, porque Dios así lo quiso … y así los días del año en curso, en Madrid, cómo en el mundo entero.
 Luego hay otro escrito de J. L. Borges al respecto, pero esa es ya otra historia.